Zaragoza, 3 de Enero de 2009
Reflexión sobre Shirima para mis alumnos en particular y en general para todos los que crean que la Paz no es una utopía.
En 1985, no por casualidad surgió dentro de mí la idea de crear Shirima. La persona que me dió la idea lo hizo para engañarme pero yo quise creer que podía convertirlo en mi ideal.
En esta sociedad que nos toca vivir, todo está encasillado en la palabra de lo particular o excluyente: Socialismo, cristianismo, taoismo, budismo, islamismo, ....
Yo quería ser como la gaviota de Juan Salvador, gaviota libre fuera de la manada, y también quería que mis semejantes lo fuesen; por esta razón cree Shirima-Tao para la práctica armónica de las artes marciales o de la salud basándome en la teoría de la Medicina Tradicional China de los 5 elementos en su ciclo creativo.
Más tarde, - dándome cuenta de la realidad de nuestra sociedad que está basada en la violencia, el poder o la competitividad -, para neutralizar este hecho y sin romper la tradición, cree Shikara-Tao con el fin de aportar no sólo palabras sino para aportar un método de 5 movimientos en el que la defensa es a su vez ataque y que además fuese asequible a cualquier persona.
Más tarde me dí cuenta que las intenciones pueden ser buenas pero no todas las personas lo son y muchos se sintieron atraídos por la aparente violencia... Ya no había remedio.
Entonces quise profundizar más y diseñé IUSAN y la utilización más del Chi neutralizado. Esto que parece más esotérico está más cerca de Einstein que del señor de los anillos. Tal fue mi desilusión que regresé más a mi Dios buscando la luz. El nacimiento de mi nieta Alba me hizo ver la otra cara de la moneda, mi vida empezó a cambiar... tanto que pensé que si no era capaz de comportarme como Lucero del Alba no iba a conseguir la paz interior, mi bien más preciado... Entonces.... Quise sentir el mensaje de mi angel nieta y tomando la luz en mis manos creé el Lucero del Alba y sus 8 esferas símbolo del infinito inmutable. La energía se cristaliza con una vibración de la luz de 26 Hz (6+2=8). Con este sistema no pretendía vencer a nadie sino neutralizar los efectos agresivos de las personas, no vencerlas.
Mi espíritu retornó al Maestro, lo leí, lo perseguí... inútilmente porque es verdad que hay que vaciar la taza, y yo la vacié, más no era suficiente. Hay que romperla y al romperla percibí el Campo Cuántico; allí, mi sueño más preciado de ser útil a los demás y transportar a esta sociedad ansias de paz, comprensión, tolerancia, solidaridad, sinceridad y amor, no solo conseguí ser la suela de las sandalias del pescador, sentí su túnica, su amor, su perdón y me dije tienes que ser siempre Wu-Chi para sentir al Maestro, no es necesario emplear nombres, estilos, escuelas, creencias, hay que sentirse y ser de verdad un hombre de paz. Así surgió en mi corazón Shirima-San.
¡ Aquí y ahora ! Éste es mi compromiso, mostrar a mis alumnos que todo es posible con él pero cada día hay que dar un paso al frente y sin explicaciones ni palabras raras debemos armonizarmos con nuestros semejantes, el resto ya no depende de nosotros.
No obstante como a pesar de lo expuesto, en muchos corazones se preguntará aún ¿ Qué es Shirima ? Recurriré al adagio, el Tao que puede ser expresado no es el verdadero Tao. Águila Ciega.